Recuerdos
Éramos como somos, tal vez
pero no:
no nos importábamos con el miedo
ni con la lluvia o el frío
ni con los grandes.
Porque éramos chicos
corríamos por el tiempo
para agarrar la vida
y porque éramos felices
la tejíamos en la piel
como si fuera para siempre.
Los grandes nos hacían poco caso
jugábamos a cualquier hora
subíamos a los techos
inventábamos odiseas.
Y entonces
nos volvimos adultos
y las capas de voladores
las espadas de guerrereros
las cabelleras de princesa
quedaron en algún techo
a deshacerse con la lluvia.
Pero aún sé que por suerte
si tengo hoy, algún miedo
es de lo que no puedo,
pues si aparecen los grandes
ya no lo tengo.
Maria C
domingo, 15 de janeiro de 2012
quinta-feira, 8 de setembro de 2011
APENAS
A veces me detengo entre unos techos
volando
como si fuera un pajaro.
No espero una vision sin entrecortes
Tan solo escapar del suelo triste.
A veces te descubro entre la niebla
sin que me veas
o me sepas
o me llames
apenas me sorprendes
sin saberlo
cuando me piensas
y me agarras en el vuelo
Te muerdo como flor
cuando se muere
tocando de tus lados
mas adentro
y quiero que me entiendas
si me aparto
por verte de lo alto
porque amo
domingo, 19 de junho de 2011
Fuga número Dos
El Tiempo me robó los trenes
el té del jueves con Yaya*
y también
la playa.
No se trata de nostalgias
o dramáticas recordaciones,
apenas no sé como hace
para aguantérsela, elTiempo,
después de conocerlo
está siempre retirándose
o entonces
nos va llevando.
De a poco nos va sacando
lo que cargamos a gusto
como una aduana imbatible
que nos revisa hasta el alma.
Yo le discuto y lo exprimo
y trato de ahogar los minutos.
Rompo relojes
atraso
cómo despacio
y lo dejo.
A veces cuando resgato
lo que me queda
o que aún tengo
sé que al final
también pasa
porque su dueño
es el Tiempo.
Y entonces quiero venganza.
Me junto al mundo;
reniego.
Trabajo en doble,
olvido sueños.
Porque los sueños son hechos
en su mitad
por el Tiempo.
Así también es el mar
de aquella playa
y los trenes.
Y algún lugar donde es jueves
y aún tomo té
con mi Yaya*.
"Yaya" : apelido da minha avó
sobrenombre de mi abuela
"Yaya" : apelido da minha avó
sobrenombre de mi abuela
quarta-feira, 4 de maio de 2011
ABUELAS
A él le daban miedo las abuelas.
Pensaba en las pisadas enormes
como rocas
y le parecían gigantes con pañuelos en la cabeza
que lo iban a devorar.
Es que una mató a un hombre
como escuchó él contar...
Y entonces le parecia que eran invencibles
misteriosas
como las noches.
Después supo que al que aquella abuela
había matado
le gustaba robar chiquilines
que eran nietos de otras abuelas
y llevarlos a escondidas
y dejarlos llorando, llenos de miedo.
Y entonces se le fué el miedo
convertido así
en ganas.
Ganas de haber tenido
tiempo
con una abuela
que seguramente había tenido
pero nunca
conociera.
domingo, 1 de maio de 2011
LO QUE YO SÉ
Lo que de cierto sé,
es que no te extraño
porque casi no venís.
No siento falta de vos
porque estés distante
ni porque tengas
la marca del silencio profundo
ni aún
porque lleves en vos
la casi seguridad de serme
imposible.
Ciertamente sé
que duele estar contigo
así como estar sin tí
porque en el fondo uno sabe
que nunca se está para siempre.
Porque estar contigo significa
sentir que solo puedo
estar contigo
y este “siempre”
en este caso
se desvanece
porque el ahora lo inunda
con tu presencia
o lo enmudece
con tu ausencia momentánea
cristina
es que no te extraño
porque casi no venís.
No siento falta de vos
porque estés distante
ni porque tengas
la marca del silencio profundo
ni aún
porque lleves en vos
la casi seguridad de serme
imposible.
Ciertamente sé
que duele estar contigo
así como estar sin tí
porque en el fondo uno sabe
que nunca se está para siempre.
Porque estar contigo significa
sentir que solo puedo
estar contigo
y este “siempre”
en este caso
se desvanece
porque el ahora lo inunda
con tu presencia
o lo enmudece
con tu ausencia momentánea
cristina
segunda-feira, 25 de abril de 2011
MEMORIA
Habían ruidos por dentro
aunque intentara callarlos
aunque intentara callarlos
y me seguían
y me cruzaban
como recuerdos.
Eran de voces y bocas
con pedazos de mucha gente:
como ecos de una caverna
en mis recóncavos pozos
Llenos de trenes y olores
casi guardados o presos
con sus raíces y ojos
incrustados en mi cerebro.
Yo sé que casi los mato
cuando me pongo normal,
cuando sospecho que sea
necesario
disimular.
Entonces cierro las puertas
donde se esconden los ruidos
y envuelvo cosas de abuelos
y tapo partes de horrores:
esos que yo no sabía
que aún vivían
en mí.
cristina
domingo, 6 de março de 2011
VOCES
Aduve hoy por la calle
recogiendo elementos de gente.
miradas, gestos, dolores
y muchas puertas de entrada
se entra por las bocas a los mundos
tejidos con murmullos
carcajadas
y entonces hay pedazos de personas
que sobran como piezas
ya dejadas
ya dejadas
yo sobro
al caminar como si nada
y siento que no tengo diferencias
tal vez algunas cosas medio raras
por dentro, que me hablan
solitarias
cristina
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